{"id":659,"date":"2026-08-05T10:39:55","date_gmt":"2026-08-05T10:39:55","guid":{"rendered":"https:\/\/mestallidos.com\/?p=659"},"modified":"2026-08-05T10:39:55","modified_gmt":"2026-08-05T10:39:55","slug":"mestalla-estribillo-de-nuestras-vidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mestallidos.com\/?p=659","title":{"rendered":"Mestalla, estribillo de nuestras vidas."},"content":{"rendered":"<p><strong>EL PATIO (Cap\u00edtulo 1 de \u00abMestalla, estribillo de nuestras vidas\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>Jose Carlos Fern\u00e1ndez Haba.<\/p>\n<p>Ilustraciones: Iv\u00e1n C\u00e1rcel Mart\u00ednez.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-658\" src=\"https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-portada-204x300.jpg\" alt=\"\" width=\"204\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-portada-204x300.jpg 204w, https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-portada-695x1024.jpg 695w, https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-portada-768x1132.jpg 768w, https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-portada-1042x1536.jpg 1042w, https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-portada-1390x2048.jpg 1390w, https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-portada.jpg 1660w\" sizes=\"auto, (max-width: 204px) 100vw, 204px\" \/><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Desde el patio del colegio se divisaba la silueta del fondo sur. As\u00ed comenz\u00f3 el hechizo.<\/p>\n<p>Cuando Mestalla te gui\u00f1a un ojo ya eres parte de \u00e9l.<\/p>\n<p>Yo ten\u00eda once a\u00f1os, un casete de Miguel R\u00edos titulado \u201cLa Encrucijada\u201d y un reci\u00e9n estrenado carnet de socio del Valencia de cart\u00f3n, cada vez m\u00e1s agujereado con formas de estrellas, tri\u00e1ngulos y c\u00edrculos, muescas de mi creciente fidelidad al club.<\/p>\n<p>En mi caso no fue un sentimiento heredado como suele ser habitual, sino un inesperado flechazo que cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s a\u00fan me dura con la intensidad del primer d\u00eda.<\/p>\n<p>A mis padres he de agradecerles la plena libertad que me concedieron para decidir formar parte de esta pasi\u00f3n llamada Valencia Club de F\u00fatbol, y que no se volvieran locos intentando comprender mi locura.<\/p>\n<p>Era la \u00e9poca de la Ense\u00f1anza General B\u00e1sica, la popular \u201cEGB\u201d. Las entradas infantiles, como los cucuruchos de chocolate que compr\u00e1bamos en una pasteler\u00eda de Micer Masc\u00f3 antes de los partidos, val\u00edan setenta y cinco pesetas, y si ca\u00edas simp\u00e1tico al portero de turno, pod\u00edamos entrar dos amigos por el precio de uno.<\/p>\n<p>Poco tiempo despu\u00e9s ya ten\u00edamos en propiedad nuestro pasaporte al para\u00edso.<\/p>\n<p>Los partidos de \u201cD\u00eda del Club\u201d, adem\u00e1s de llevar el carnet de abonado, ten\u00edamos que presentar el carnet de socio \u201cpersonal e intransferible\u201d, tal como indicaba en su reverso, con foto incluida y actualizada del titular.<\/p>\n<p>Durante muchos a\u00f1os &#8211; algo de bueno deb\u00eda tener pegar el estir\u00f3n tarde &#8211; utilic\u00e9 la misma, una en la que aparezco con cara angelical y una chaqueta de punto marr\u00f3n que me bord\u00f3 mi abuela.<\/p>\n<p>Entre semana, cuando acab\u00e1bamos las clases, improvis\u00e1bamos partidillos de f\u00fatbol sobre la acera de Mestalla. Las mochilas nos hac\u00edan de postes y utiliz\u00e1bamos las pelotas de front\u00f3n amarillas, las \u00fanicas que por seguridad nos dejaban llevar al colegio, como balones.<\/p>\n<p>Por el camino pas\u00e1bamos por la puerta de Las Divinas, el m\u00edtico puticlub situado en la Avenida de Suecia frente a Mestalla. A mediod\u00eda, aquel antro oscuro ventilaba el s\u00f3rdido ambiente condensado de la noche anterior abriendo la puerta y la ventana que daban a la calle para que corriera el aire. Era el momento en que alg\u00fan compa\u00f1ero cabroncete se asomaba al interior del local para vociferar cualquier barbaridad que nos val\u00eda como pistoletazo de salida para huir corriendo todos a una al cobijo de Mestalla.<\/p>\n<p>Cuando la primavera alargaba la luz de la tarde nos met\u00edamos en la sede social que so\u00f1\u00f3 don Vicente Peris para ver los trofeos y las fotos de las \u00e9pocas gloriosas que nosotros no hab\u00edamos vivido en primera persona pero que sent\u00edamos tambi\u00e9n nuestras. Aquel escenario, moqueta en el suelo incluida, era de una majestuosidad que causaba respeto y admiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Impregn\u00e1bamos de vaho los cristales observando aquellas golosinas con forma de trofeos: copa de la Liga, Copa del Rey, Supercopa y tambi\u00e9n aquellos mamotretos impresionantes del Carranza, Colombino y Teresa Herrera, que por su estilo barroco y gran tama\u00f1o parec\u00edan los de m\u00e1s solera.<\/p>\n<p>Las fotos tambi\u00e9n nos impresionaban: Carrete, vestido con la camiseta de la senyera levantando la Copa del 79, o Kempes galopando por la banda en una de sus imparables carreras con su melena al viento.<\/p>\n<p>En las torres de fincas que se ven a espaldas de la foto m\u00e1s famosa del Matador, la que celebra el gol ante el Sevilla con los brazos extendidos acotando un trozo de cielo y la eternidad, viv\u00edan varios de mis compa\u00f1eros de colegio.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en el edificio de lo que actualmente son las oficinas y sede social del club. All\u00ed viv\u00eda Vicky, que nos consegu\u00eda aut\u00f3grafos de los jugadores con los que se encontraba a diario por el barrio. A\u00fan conservo uno de Quique S\u00e1nchez Flores, el \u201cFaraonito\u201d, protagonista junto a Javier Subirats de aquel c\u00e1ntico de tem\u00e1tica taurina que enton\u00e1bamos en la grada la temporada de la Segunda Divisi\u00f3n: \u201c\u00a1Subi torero, Quique novillero!\u201d.<\/p>\n<p>El Primer Marqu\u00e9s del Turia era un colegio de reducidas dimensiones con dos modestos patios que nos serv\u00edan como instalaciones deportivas. Aquella carencia arquitect\u00f3nica y de estructuras quedaba de sobra compensada por la excelente calidad, docente y humana, de su profesorado. Ese fue el principal motivo por el que mis padres, pese a tener bastantes m\u00e1s colegios cercanos a nuestro domicilio, decidieran matricularnos all\u00ed, primero a m\u00ed y dos a\u00f1os m\u00e1s tarde a mi hermano Rober.<\/p>\n<p>Sacrificaron una vez m\u00e1s su comodidad por nuestro provecho.<\/p>\n<p>Dos edificios separaban la secci\u00f3n de ni\u00f1os y ni\u00f1as, aunque nosotros no llegamos a conocer esa divisi\u00f3n en la pr\u00e1ctica salvo por las letras incrustadas en las propias fachadas que el paso del tiempo no hab\u00eda conseguido borrar del todo y a\u00fan eran legibles.<\/p>\n<p>En mitad de ambos estaban los dos patios.<\/p>\n<p>Uno daba a la Piscina de Valencia y el otro, desde el que se ve\u00eda al fondo sur de Mestalla, al Museo Hist\u00f3rico Militar.<\/p>\n<p>Las otras dos delimitaciones cardinales eran el Archivo del Reino de Valencia y un cuartel de polic\u00eda, lo que ahora es el lujoso Hotel Westin, donde se alojan varios de los equipos que visitan Mestalla.<\/p>\n<p>Aquel viejo cuartel, donde alojaban a las caballer\u00edas de los antidisturbios, de vez en cuando recib\u00eda llamadas an\u00f3nimas con aviso de bomba, lo que nos supon\u00eda tener que evacuar de forma apresurada y ordenada el colegio tal cual ensay\u00e1bamos en un par de simulacros que realiz\u00e1bamos a lo largo del a\u00f1o.<\/p>\n<p>Curiosamente, aquellas llamadas siempre coincid\u00edan con la \u00e9poca de ex\u00e1menes de los alumnos mayores del colegio.<\/p>\n<p>En la emblem\u00e1tica Piscina de Valencia aprend\u00ed a nadar. O por lo menos a no hundirme.<\/p>\n<p>Durante un curso estuve yendo a clases de nataci\u00f3n de ocho a nueve de la ma\u00f1ana justo antes de que empezaran las clases, a las que me incorporaba simplemente cruzando la calle.<\/p>\n<p>Lo que no consegu\u00ed aprender en aquel cursillo matinal fue a lanzarme de cabeza al agua. Sin embargo, cuando hab\u00eda un bal\u00f3n de por medio no dudaba en tirarme en plancha, aunque fuera en una superficie de asfalto como la de aquel modesto patio de colegio que acabar\u00eda marc\u00e1ndome para siempre.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-657\" src=\"https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-contra-186x300.jpg\" alt=\"\" width=\"186\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-contra-186x300.jpg 186w, https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-contra-633x1024.jpg 633w, https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-contra-768x1242.jpg 768w, https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-contra-950x1536.jpg 950w, https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-contra-1267x2048.jpg 1267w, https:\/\/mestallidos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Estribillo-contra.jpg 1485w\" sizes=\"auto, (max-width: 186px) 100vw, 186px\" \/><\/p>\n<p><strong>\u00abMestalla, estribillo de nuestras vidas\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong>Disponible en Amazon: https:\/\/amzn.eu\/d\/03KbiTUG<\/strong><\/p>\n<p>Los beneficios ir\u00e1n destinados a la lucha e investigaci\u00f3n c\u00e1ncer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL PATIO (Cap\u00edtulo 1 de \u00abMestalla, estribillo de nuestras vidas\u00bb. 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